- ¿Qué son los ritmos circadianos? En nuestro caso, un conjunto de ellos son los que reciben
el nombre de ritmos circadianos. El ciclo
circadiano humano no es de exactamente de 24 horas como el ciclo
diario, nuestro ciclo es unos minutos más largo. Por eso la tendencia
natural de la mayoría de humanos es acostarse un poco más tarde que el
día anterior y levantarse también un poco más tarde. Esos ritmos son los
que hacen que, cuando la noche se acerca, comiencen a aumentar los
niveles de melatonina, una hormona que nos relaja y disminuye las
funciones vitales, que nos prepara para el sueño. Son también esos
ritmos los que, un par de horas antes de que despertemos producen cortisol (hormona del estrés), que nos prepara
para el día subiendo la tensión arterial, liberando azúcar a la sangre y
aumentando nuestro nivel de alerta ante el día que viene.
- A veces sobre todo en la semana laboral, nos despertamos en los
minutos previos a que suene el despertador. ¿Por qué sucede esto? Según
Eduardo Estivill, director de la Unidad del Sueño del Instituto Dexeus
de Barcelona: “La culpa la tiene el núcleo supraquiasmático. Esta zona
del hipotálamo es nuestro reloj biológico. Nos indica cuándo tenemos que
despertarnos y cuándo debemos dormir. Así, si lo acostumbramos,
despertándonos siempre a una hora concreta, puede que con el tiempo él
mismo se despierte siempre a la misma hora, sin estímulos externos. Esto
le sucede a mucha gente después de sostener una rutina similar durante
un tiempo prolongado".
- Por la noche, el cuerpo descansa; pero en realidad nuestro cerebro sigue casi tan activo, su actividad sólo se reduce un 20% en las horas de sueño. Muchos grupos neuronales se mantienen activos y producen impulsos nerviosos, por lo que durante el sueño se mantiene una importante tasa de consumo de glucosa y de oxígeno.
-¿Es verdad que se crece mientras se duerme? La secreción
hormonal tiene un ritmo circadiano. Esto quiere decir que su intensidad no es constante. Durante la fase 3 del sueño se incrementa enormemente la secreción de la hormona del
crecimiento (HGH), así como muchas de las sustancias que estimulan el
sistema inmunitario defensivo. Por eso, durante las enfermedades los
niños duermen más: se incrementa su sistema inmunitario. De la misma
manera, tras las enfermedades, y por dormir más, se pueden observar con
claridad los ‘estirones’ del crecimiento.
- ¿Se puede aprender algo mientras se duerme si dejamos reproduciendo una grabación con lo que queremos recordar?
No. Durante la noche se consolidan los recuerdos, como hemos comentado al principio del artículo, de forma que a la mañana siguiente recordaremos mejor lo que hayamos leído o visto en las últimas horas antes de caer dormidos. Pero en varios experimentos científicos se ha tratado de conseguir que un grupo de personas recuerde una grabación que se les ponía mientras dormía y el resultado ha sido siempre nefasto.
No. Durante la noche se consolidan los recuerdos, como hemos comentado al principio del artículo, de forma que a la mañana siguiente recordaremos mejor lo que hayamos leído o visto en las últimas horas antes de caer dormidos. Pero en varios experimentos científicos se ha tratado de conseguir que un grupo de personas recuerde una grabación que se les ponía mientras dormía y el resultado ha sido siempre nefasto.
Según el neuropsicólogo belga Philippe Peigneux es la genética la que
marca si somos madrugadores y transochadores extremos (15% de la
población), neutros (70%) o madrugadores y trasnochadores moderados
(15%). Y lo que se ha
visto recientemente es que, independientemente de la tendencia
individual, todos los adolescentes tienden a ser búhos, pero que con la
edad esta tendencia va disminuyendo, especialmente en las mujeres.
- Todos los seres con sistema nervioso necesitan dormir, lo que ocurre
es que no todos lo hacen de la misma forma ni necesitan el mismo tiempo
de descanso.
- ¿Se pueden interpretar los sueños?
- Se han hecho estudios que
muestran que sólo cerca del 10% de lo que soñamos es en blanco y negro,
el resto del sueño es a todo color. Estudios desde 1915 hasta la década
de 1950 sostenían que la mayoría de los sueños eran en blanco y negro,
pero estos resultados empezaron a cambiar en la década de 1960. Investigaciones recientes han sugerido que los
resultados cambiantes podrían estar relacionados con el cambio
tecnológico producido en nuestra historia reciente del blanco y negro a
la televisión a color.
- En nuestros sueños solo vemos caras que ya conocemos. Nuestra mente no
inventa nada, en nuestros sueños vemos rostros reales de personas
reales que hemos visto durante nuestra vida, pero que puede que no
recordemos.
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